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La Coctelera

Viaje Musical - Segunda Temporada

Luego de un pequeño impasse, retomaré en breve el viaje musical con algunas arriesgadas paradas en las imprevisibles vueltas de la música contemporánea

Introducción al minimalismo [1982]

La música minimalista, llamada así por primera vez por Michael Nyman en 1968. se caracteriza por componerse de pequeñas células o frases musicales que varían muy poco a lo largo de un tiempo considerable. También llamada en algunos casos música de procesos, la tendencia a la repetición hace que esas variaciones no sean perceptibles hasta que no se han producido, provocando la sensación de que algo cambió pero no sabiendo bien como ni cuando. Philip Glass (1937-) es uno de los principales representantes de este estilo, y su suite "Glassworks", para ensamble de cámara, es uno de sus trabajos más conocidos y característicos.
La música minimalista es quizás la más accesible de todas las corrientes de música contemporánea, y constituye entonces un buen comienzo para ingresar en el infinito mundo de la música académica de fines del siglo XX.
"Glassworks" tiene seis movimientos, y aunque a veces resulte difícil creerlo, todos los instrumentos son acústicos.

Día 9: My Russian Father [1876-1891]

E.T.A. Hoffmann escribió un cuento llamado El cascanueces y el Rey Ratón. Más tarde, Alexandre Dumas lo adaptó, y, aún después, Piotr Illych Tchaikovsky (1840-1893) escribió la música para un ballet basada en la versión de Dumas, en 1891. Tchaikovsky no quedó conforme con el resultado de su ballet "El Cascanueces", pero sin embargo, el ballet y -sobre todo- un conjunto de piezas extraídas de él, conocido como "Suite Cascanueces" se convirtieron pronto en favoritos del público.
La 'Marcha Eslava' (op. 31), fue compuesta a pedido en 1876, para conmemorar la muerte de un gran número de soldados eslavos en una invasión turca a la zona de Serbia. Tchaikovsky usó canciones populares serbias como base para componer esta marcha en solo cinco días.
Qué habría sido de todas estas obras si los esbirros del copyright hubieran actuado con la prepotencia con la que se mueven ahora...
Para demostrar que la rueda creativa sigue girando, yo tomé tres piezas de la "Suite Cascanueces" y la "Marcha Eslava" para componer mi propia suite "My Russian Bride". Las piezas extraídas del Cascanueces son la "Danza de las Hadas del Azúcar", la "Danza de las Flautas" y el "Vals de las Flores". En "My Russian Bride" aparecen cuatro piezas basadas en las Hadas, cuatro en las Flautas, una en el Vals y una en la Marcha Eslava. En la tapa del disco dice cual es cual, pero sería más divertido tratar de descubrirlo, ¿no?

Día 8: Un minuto para Chopin [1846]

El Vals en Re bemol mayor, op.64, Nº 1, llamado "del Minuto" es una de las más famosas piezas para piano de todos los tiempos. Frédédic Chopin (1810-1849) compuso varios valses, casi todos ellos difundidísimos y muy tocados, pero el "Vals del Minuto" es ciertamente el más difícil de interpretar. La mayoría de las grabaciones de este vals dura casi dos minutos, desmintiendo de esta manera el apodo popular con que se lo conoce. Hasta no hace mucho se creyó que este apodo era una simple exageración por la velocidad y la brevedad de la pieza, pero en la década de 1980 se hizo un descubrimiento asombroso.
Chopin pasaba sus vacaciones en un pueblo de Polonia donde vivía un ingenioso inventor autodidacta. El hombre había ideado una máquina para registrar el sonido sobre un cilindro de vidrio, 70 años antes de que Edison inventara su famoso fonógrafo con cilindros de cera. Recientemente se encontró enterrada una caja de plomo con el aparato, un cilindro de vidrio y documentos, en los que constaba la construcción de la máquina, y se decía que el cilindro contenía la grabación del maestro Chopin tocando el vals posteriormente conocido como "del minuto". También se indicaba que el inventor no había encontrado la manera de decodificar la grabación allí atrapada, con lo que dejaba la tarea para las posteriores generaciones, confiando en que el progreso de la técnica la hiciera posible.
El cilindro estaba algo aplastado y tuvo que hacerse un modelo reconstruído mediante moldes. Cuando se pudo desgrabar el invaluable tesoro que contenía el cilindro, se comprobó que el vals tocado por Chopin duraba exactamente un minuto, y estaba ejecutado a una velocidad considerablemente superior a la que cualquier virtuoso puede tocarlo en la actualidad. La explicación parece ser que Chopin utilizó para la grabación un piano de estudio con las teclas más pequeñas que las de un piano normal de los que conocemos, y el recorrido que tenía que hacer con sus manos y dedos era menor, con lo que la velocidad subía proporcionalmente.
El "Vals del Minuto", entonces, aunque no esté tocado por su compositor en su piano diminuto, es aún una pieza muy corta, acompáñese con los otros trece valses que compuso Frédéric Chopin.

Día 7: Bienvenido al siglo XX [1887-1920]

Erik Satie (1866-1925) se presentaba a sí mismo como "gimnopedista", porque había escrito tres piezas para piano en 1887 que llamó "Gymnopedies". La excentricidad de los títulos que les ponía a sus obras (entre los que figuran "Pecadillos indiscretos", "Embriones desechados", "Piezas en forma de pera", "Deportes y divertimentos") era solo una de las llamativas facetas del músico francés. La propia composición de sus piezas, muchas veces parodiando otras expresiones de la música culta y popular, era de una exquisita sobriedad. Desde las delicadas piezas para piano como las mencionadas hasta las explosivas y cortísimas piezas de marcha o music hall, el rango de sus intereses musicales fue casi interminable. Fue, junto con Deussy, Fauré, Ravel, entre otros, uno de los llamados 'impresionistas', porque se decía que pretendían registrar en su música las sensaciones puras de la percepción, contrariamente a la interioridad romántica. Satie siempre lo negó, prefería no ser clasificado en ningún estilo ni tendencia. Apareció como actor en la película de René Claire 'Entr'acte' (1924), de la que también compuso la música.
Es una buena introducción al vasto mundo de la música del siglo XX, en un conjunto de piezas que retratan su carrera desde su juventud. Tan simple como brillante.

Día 6: Un viajero por los balcanes [1869]

Johannes Brahms (1833-1897) nació en Alemania, pero vivió principalmente en Viena (Austria) y viajó mucho por toda Europa. Compuso muchísimas obras para piano, orquesta, obras de cámara y canciones, pero sus trabajos más conocidos son un conjunto de danzas húngaras que recopiló en uno de sus viajes, adaptándolas a su estilo maravillosamente. Una de ellas es tremendamente famosa, la Nº 5. Brahms es considerado por algunos teóricos como la tercera de las tres grandes Bes de la música culta: Bach, Beethoven, Brahms. La influencia de Bach en Beethoven es de sobra conocida, y también es famosa la imagen del busto de Beethoven en el estudio donde Brahms trabajaba varias horas al día, además de las notables similitudes entre algunas obras de Beethoven y las primeras composiciones de Brahms. Las danzas húngaras, entonces, constituyen una festiva y estimulante introducción a la obra de este gran compositor.

Día 5: Lovely Lovely Ludwig Van [1800-1825]

El cuarteto de cuerdas es una forma musical que se empezó a usar durante el clasicismo, a fines del siglo XVIII. Consiste en piezas para ser tocadas por una agrupación de dos violines, una viola y un cello. En general, las piezas toman la forma sonata, es decir, un conjunto de tres o cuatro movimientos alternando allegros y adagios. Ludwig Van Beethoven (1770-1827) compuso 16 cuartetos, a lo largo de un período de 27 años, desde 1800 hasta su muerte. Beethoven es considerado un compositor de 'transición' entre el clasicismo y el romanticismo, y en una escucha de cuatro de sus cuartetos, de los años 1800, 1806, 1810 y 1825, respectivamente, se puede apreciar el pasaje del estilo más clásico, similar a Mozart, hasta el puramente romántico, más 'moderno' de sus últimas composiciones. Cuatro cuartetos, entonces, el Nº 1 (1800), Nº 8 (1806), Nº 11 (1810) y Nº 15 (1825). Todos son igualmente disfrutables. La frase del título es algo que dice Alex, el protagonista de la novela de Anthony Burgess 'La Naranja Mecánica', que es un fanático de la música de Beethoven. Ambos, Burgess y Alex ;)

Día 4: Scarlatti en clave [1738-1742]

Domenico Scarlatti (1685-1757) fue un músico italiano, profesor de clavicembalo, un instrumento de teclas (y cuerdas) antecesor del piano. Escribió la asombrosa cantidad de 555 piezas cortas para este instrumento, en unos pocos años, mientras trabajaba para la corte española. Aunque nacido el mismo año que Bach, fue mucho más adelantado que el alemán en cuanto al estilo de sus composiciones, que se pueden encuadrar en el período llamado 'rococó', un clasicismo temprano. De su prolongada estadía en España, tomó los rasgos característicos de las composiciones para guitarra y las aplicó a su instrumento, resultando en piezas de difícil ejecución y agotadora escucha. Un puñado de estas piezas, entonces, que Scarlatti llamó 'sonatas', aunque en el sentido estricto de la teoría musical no lo son, ejecutadas por el clavecinista Scott Ross, que en 1985, con motivo del aniversario número 300 del nacimiento de Scarlatti, emprendió la ardua tarea de grabar todas y cada una de las hermosas piezas.